jueves, 3 de diciembre de 2009

DIETA DE LA ZONA

La dieta de las famosas

El bienestar, la ausencia de enfermedad, la salud óptima es el estado metabólico en el que el cuerpo y la mente funcionan al máximo de su eficiencia (eso es estar en la Zona). La vía para entrar en la Zona consiste en una dieta equilibrada, en la que hidratos de carbono, proteínas y grasas se encuentran rigurosamente controlados dentro de cada comida.

Esta dieta nace como oposición a las dietas ricas en hidratos de carbono, puesto que éstas no consiguen hacer desaparecer el exceso de grasa corporal; esto es debido a que provocan una superproducción de insulina, y la producción de eicosanoides malos. El exceso de insulina se traduce en un descenso del nivel de azúcar (glucosa) en la sangre, que es transformada en grasa y al mismo tiempo bloquea el acceso a nuestras reservas de grasa, todo ello en última instancia conduce a la enfermedad. Esta es la explicación de porqué las dietas altas en hidratos de carbono, producen sensación de fatiga, cada vez hace que nos sintamos con menos energía física y cada vez acumulemos más grasa corporal.

En la Zona se tiene más fácil acceso a las reservas de grasa acumulada (en vez de a los hidratos de carbono acumulados) como fuente de energía, lo que además se traduce en una mayor concentración mental, que no sólo ayuda a ser más productivos, sino que mejorará el rendimiento físico.

En la dieta para estar en la Zona, se aconseja realizar cinco comidas al día, dos de las cuales serán ligeras. Nunca se deben dejar pasar más de 4 ó 5 horas entre ellas, ya que de lo contrario se dispara la tasa de insulina y se alteran los niveles de azúcar en la sangre.

Los alimentos recomendados de la dieta de la zona son los siguientes:

Hidratos de carbono:

El beneficio de los hidratos de carbonos depende de su velocidad en ingresar en el torrente sanguíneo (indica su índice glucémico) de la velocidad en que son transformados en glucosa depende la mayor o menor secreción de insulina.

Hemos de evitar los alimentos con un alto índice glucémico o sea que aumentan mucho y muy rápido los niveles de glucemia como el azúcar refinado, la miel, la glucosa, el pan blanco, las patatas y todos los cereales , pastas y productos hechos con harina blanca (refinada). Por el contrario, tomaremos aquellos de absorción más lenta y que encontramos en las frutas, verduras ,legumbres y cereales integrales ya que la fibra ayuda a descender la absorción de azúcares y grasas (tanto en cuanto a cantidad como en velocidad).

Proteínas:

Dentro de las vegetales tenemos el Tofu, el gluten o Seitán, el alga Espirulina, la Levadura de cerveza o los germinados de Lentejas o Soja y todas las legumbres ( soja, lentejas, garbanzos etc). Entre las proteínas animales recomendadas, están las carnes de pollo, pavo y conejo, así como los pescados azules y el magro del jamón. Yogures y leches fermentadas, huiremos del resto de productos lácteos enteros, como los quesos. Se evitarán las carnes rojas. Para hacer nuestras combinaciones podemos utilizar también la proteína en polvo.

Grasas:

Las grasas las obtendremos del aceite de oliva, de las aceitunas, o de la mayonesa.


Menú de un día:

Desayuno

1 naranja en jugo
1/2 manzana
2 claras de huevo fritas en una cucharadita de aceite de maíz
1 rebanada de jamón de pavo
50 gramos de queso panela

Media mañana

1/2 pera
1/4 de taza de queso cottage
1 nuez

Comida

90 gramos de carne, pollo o pescado
1/2 taza de arroz
2 tazas de verdura cruda
1 cucharadita de aceite
1 kiwi

Media tarde

3 galletas saladas
50 gramos de queso panela
2 aceitunas

Cena

90 gramos de atún
2 tazas de lechuga
1 jitomate
1/2 rebanada de pan integral
1/2 cucharadita de mayonesa light

Ventajas

En todos los casos las cantidades de alimentos son muy pequeñas, pues sólo permite consumir 1100 calorías, que para muchos dietistas es una cantidad baja. Sin embargo sus seguidores aseguran que es fácil saciarse y cumplir los requerimientos nutricionales.

Inconvenientes

Hay que intentar que el tipo de proteínas sea lo más saludable posible para no sobrecargar los riñones y no acidificar demasiado nuestro organismo.